EL BALDE

No hay elemento a bordo que tenga tantas funciones como un balde fuerte con manija de metal pasante:

-a.) Por lo menos convendrá tener dos baldes, y reservar uno de ellos (al que identificaremos como "balde limpio" a través de alguna marca o color) para ir colocando la vajilla sucia, para después ir lavándola en cubierta con agua de mar, o en una canilla del puerto.

-b.) El otro ("balde sucio"), podrá servir como un inodoro de emergencia, o en caso de tripulantes con vómitos para tener a mano.

-c.) En caso de tener que achicar, no hay bomba más eficiente que un marinero asustado con un balde en sus manos.

-d.) Con un cabito podremos tomar agua del mar para combatir un incendio (siempre y cuando los combustibles sean sólidos). Habitualmente, y sin pensar en el caso extremo de un incendio, uno puede con este dispositivo echar agua sobre cubierta para efectuar una limpieza.

-e.) En caso de rotura de timón para tener un mínimo de gobierno con el remolque del balde sobre una u otra banda, o si fuese necesaria una precaria ancla de mar (para frenar la estropada). Un balde de achique común, tendrá estos efectos comentados solamente en embarcaciones de menos de 30 pies.

-f.) Si un tripulante debe ser izado para trabajar en el tope del mástil, puede llevar sus herramientas dentro del balde, al que convendrá tener colgado de la cintura con un cabito, o izado con otra driza.

-g.) También he visto barcos fondeados, que aprovechando el color generalmente oscuro de estos baldes y su forma, lo han colgado con una driza en proa, a manera de esfera negra del R.I.P.A.

Seguramente habrá más funciones para este sencillo elemento, el que en cualquier tipo de travesía nunca será llevado en balde.

Analía quería navegar y no tenía barco -situación bastante común-, pero se consolaba pensando que algún día lo iba a tener, y además algo muy importante por lo menos ya tenía................un buen balde.