LA ECOSONDA

Consideraciones para un crucero sin sobresaltos

Colaboración entregada por el Piloto de Yate Enrique Dieulefait para nuestros alumnos. ¡¡GRACIAS!!

"Buenos vientos y un pie de agua bajo la quilla", dice la frase de buenos augurios. Para navegar es necesario tener agua. La información sobre cuanta agua tenemos bajo la quilla es fundamental en el Río de la Plata. De eso se encarga la ecosonda, ya sea en su versión electrónica más sofisticada, o en el clásico escandallo de plomo y cordel.

Cuando subo a un barco amigo, lo primero que hago, después de preguntar ¿donde están las esclusas del baño?, es mirar la ecosonda. Tantas veces veremos ecosondas que marcan 0,70 mts. en barcos de buen porte, o tendremos que zafar de una varadura con marcas de casi dos metros, que bien vale preguntar ¿que marca esta ecosonda?. Si no fuera tan pesado, sería bueno tener a mano un viejo escandallo para confirmar donde está el cero.....

Observemos una de las Cartas Náuticas editadas por el Servicio de Hidrografía Naval de la Armada. Por ejemplo la H-118, que abarca el Delta del Paraná, y el Río de la Plata Interior hasta algo más afuera de Colonia en la costa uruguaya, y algo más allá de La Plata en la costa argentina.

Esos números, a veces precedidos de un signo menos, señalan la profundidad. Pero, ¿que es eso de profundidades negativas?. La misma carta nos dice que las profundidades están referidas al cero de una escala determinada por el promedio de las bajamares, por lo tanto esas profundidades negativas corresponden a tierras que velan en bajamar.

El Río de la Plata tiene mareas, y de una amplitud no despreciable. No son nada frente a las mareas de la Patagonia, pero nos pueden jugar una mala pasada si ignoramos su existencia.

Es necesario conocer y tener a bordo una Separata de la Tabla de mareas que todos los años publica el Servicio de Hidrografía Naval. Aunque no la utilicemos, porque la influencia de los vientos sobre la marea modifica notablemente los valores tabulados, de ella podemos aprender importantes lecciones sobre régimen de mareas de nuestro río.

Si al embarcar miramos atentamente la escala del club y le preguntamos al botero si sube o baja, una vez a bordo, perdemos estas referencias y entramos en terreno desconocido respecto de la altura del agua en ese momento.

Estamos en las cercanías de la boya del kilómetro 22.5 del canal costanero, apenas algo más allá de donde desemboca el Río Luján en el Río de la Plata, y queremos saber si el nivel del río está alto, o acaso bajo. Los escalones de la escollera frente al Club Náutico San Isidro, que fueran nuestra última referencia, ya están lejos y no se distinguen.

El miedo a la varadura nos hace pensar: ¿qué pasará con el agua?, ya que nuestra ecosonda, que marca la profundidad desde la superficie, señala casi dos metros y una atenta lectura de la carta nos informa que poco más adelante hay menos agua.

A las horas enteras, una dependencia de la Prefectura Naval Argentina, el CONTRASE (L2G), emite desde su antena de la calle Perón, en el Puerto de Buenos Aires, por los canales 9, 12, 14 y 72 de VHF, información sobre Altura y Tendencia de la marea en TORRE OYARVIDE, LA PLATA, DÁRSENA F y MARTÍN GARCÍA.

Esta dependencia controla el tráfico comercial del Río de la Plata, atendiendo por canal 9 al Puerto de Buenos Aires, por 12 al Canal Punta Indio, por 14 al Canal Internacional o Canal Martín García y por 72 al tráfico del Canal Mitre y lo poco que queda del viejo Canal Costanero.

En horas enteras, CONTRASE pasa su informe sobre altura y tendencia de marea. Esta información es muy útil y conviene anotarla, ya que nos permite saber qué pasa con la corriente, corregir la deriva si estamos cruzando, o proyectar la altura del agua para cuando lleguemos a un punto comprometido. Por ejemplo las proximidades del kilómetro 19 del Canal Costanero, o la boya Bremen que marca la entrada a Barra de San Juan.

El intenso tráfico del canal 72 de V.H.F., por fortuna, tiene poca interferencia por parte de los imbéciles que usan la radio como cosa propia, o de los inútiles que les hacen eco. Fuera de la vista de la costa, y sobre todo con poca agua, estar atento al tráfico de este canal proporciona cierta sensación de seguridad, porque nos da la información de lo que pasa con el agua, con nuestro río y con nuestra radio.

Volvamos a la altura de marea, y a una referencia útil. Si no tengo un barco con orza, y viniendo desde San Isidro quiero salir al Río de la Plata, mejor me abstengo en aquellos casos en que L2G cante para Dársena F, alturas bajo nivel.

Exactamente ¿Con cuánta agua puedo pasar por el kilómetro 21 del Canal Costanero?, depende del calado del barco y del temor que le tenga a una varadura. Uno a veces se siente mal en el río, pero nunca tan mal como cuando encajó el barco, con el río en bajante, y amenaza de vientos fuertes.

¿La solución?: A menos que tengamos un barco que navegue en la humedad: estar atentos en horas enteras a la información que el CONTRASE emite por canal 72 de VHF.

Si cada hora anotamos esta información, podemos graficar la onda de marea y estar en condiciones de estimar cual será la altura de cualquiera de estas referencias a una determinada hora.

Supongamos que son las 11 de la mañana, y que navegamos con destino a la Barra de San Juan, un verdadero paraíso náutico al que se tiene acceso por agua. En base a la distancia a recorrer, y la estima de la velocidad. llegamos a la conclusión de que arribaremos a la Bremen (boya de recaladfa frente al río San Juan) aproximadamente a las 17 horas. Nuestro problema consiste en saber si para esa hora tendremos agua suficiente en el canal de acceso a San Juan, más precisamente a la altura del segundo par de boyarines contando en el sentido de la corriente, que es donde hay menos agua.

Como Mandrake no figura en nuestro rol, estimamos útil la siguiente información.

Estos últimos veranos, la menos altura sondada al atravesar ese punto crítico del Canal de Acceso fue de 1,80 metros por encima de la altura informada por Martín García(L5P), si hay mejores condiciones que 0,20 metros creciendo, habrá suficiente agua aún para un barco de generoso calado.

No dudo que me gustaría cambiar esta regla de seguridad por una basada en la altura del agua en el Muelle de la Prefectura en Río San juan. El único problema es que no dispongo de esa información hasta no estar frente a la escala, y como necesito saber con anticipación de dos a tres horas, si al llegar a San juan voy a encontrarme con agua suficiente, es que tomo como referencia la altura de marea de Martín García, porque para ella tengo información actualizada hora a hora, y la posibilidad de proyectarla para la hora de arribo a la recalada.

Una vez que estoy adentro de San Juan, con la información de cual fue nuestro sondeo más comprometido, y la altura de la marea en la escal de la Prefectura, podremos planificar nuestra partida de San Juan.

Hablando de la Barra de San Juan, es bueno recordar que lo que fue el casco de la estancia de Aarón Anchorena, compañero de aventuras de Jorge Newbery en el globo PAMPERO, alberga la Torre Anchorena, un hermoso bosque con especies no autóctonas, y la residencia de descanso del presidente de la República Oriental del Uruguay. Ya una vez, por inconducta de algún vivo, nos vimos privados de fondear en San Juan. Pongamos nuestro empeño para que esta situación no se repita!!!!!!